M.Ed. Tania Jimenez 14/0ct/2026 Foto de Vitaly Gariev en Unsplash
Muchos papás nos dicen lo mismo: “Quisiera ayudarle con el inglés, pero yo no lo hablo.” No necesitas saber inglés para acompañar a tus hijos en su aprendizaje. Lo que más ayuda es crear un ambiente donde practicar inglés sea normal, divertido y sin miedo a equivocarse.
1. Pídeles que te enseñen
Una de las mejores formas de aprender algo es explicárselo a otra persona. Pregúntales: “¿Qué aprendiste hoy en tu clase de inglés? ¿Me enseñas cómo se dice esto?” No importa si no puedes evaluar su pronunciación; tu interés y tu curiosidad valen más de lo que imaginas.
2. Que el inglés llegue por lo que les gusta
Si les encantan los videojuegos, las caricaturas, el fútbol o la música, busquen contenido sobre eso en inglés. Para los más pequeños, una canción o un video corto con subtítulos funciona muy bien. Los adolescentes pueden ver una serie que ya conocen en inglés, primero con con subtítulos en inglés.
3. Celebra los intentos, no solo los aciertos
Muchos niños y adolescentes dejan de hablar inglés por miedo a equivocarse. Si cada error se corrige de inmediato, es fácil que se queden callados. Mejor felicítalos cuando se animan a decir algo, aunque salga imperfecto.
Acompañar no es dar clases
Significa estar presente, mostrar interés y crear un ambiente donde equivocarse no da pena. Y si tú también tienes ganas de aprender un poco, adelante: aprender junto a tus hijos es un excelente ejemplo para ellos. En Lingsolville nos encanta trabajar de la mano con las familias. Si tienes dudas sobre cómo apoyarlo desde casa, platica con nosotros.